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La cooperativa de guías

Ofrecemos recorridos en 8 idiomas, y estamos 363 dias al año acompañando a quienes nos eligen para conocer nuestra casa: Berlín.
Somos berlineses de vocación y eso nos permite tanto temática como geográficamente cubrir un espectro muy amplio de lo que para nosotros es esta ciudad. Desde los Kieze (barrios) donde vivimos hasta el paseo por el centro, desde la mirada del especialista en cine o arquitectura, hasta la del periodista o el historiador, nuestros copropietarios ofrecen una diversidad excepcional de interpretaciones de la ciudad.
Desde 2009 le hemos mostrado nuestro Berlín a más de 250.000 personas. Vive Berlin es un proyecto local, construido por sus copropietarios y basado en la idea de la confiabilidad. En estos años y con más de 40 mil tours realizados, no hemos cancelado prácticamente nunca un recorrido y hemos hecho más de 200 con tan solo un cliente y más de 500 con tan solo dos. Quien viene a nuestro punto de encuentro, habiendo reservado o no, con el clima que haya, sabe que puede confiar en que salimos.

Somos una cooperativa ¿porqué es esto importante? No somos una empresa más sino una asociación de pequeños empresarios. Nuestra estructura propietaria está intimamente relacionada con nuestra idea de calidad y servicio. Quien es nuestro socio copropietario es más confiable que un empleado, porque está más comprometido con el producto y con la compañía. Además, ha decidido invertir y establecer una relación de largo plazo. Quien trabaja con nosotros lo hace en promedios de 6 años (lo que, en una empresa de tan solo 9 de vida, habla de una estabilidad muy grande) La estructura de propiedad también es una de las garantias de calidad, pues son los socios los que eligen a sus futuros copropietarios con criterios muy claros: aceptamos tan solo a personalidades fuertes con una formación academica excelente (los 24 socios activos son licenciados, masters o incluso doctorados) y años de experiencia laboral en nuestro campo (entendiendo nuestro campo como la comunicación de contenidos).

Queremos que quien guíe con nosotros sepa de lo que habla y no que repita lo que tiene aprendido. Por eso, una visita con nuestros guías es una experiencia más parecida a ver una entretenida pelicula de autor en un cine de barrio que un blockbuster en un multicine. Los copropietarios son todos, al menos, bilinges y consideran el trabajo que hacen una profesión y no una tarea ocasional, una vocación y no tan solo una forma de financiar el verano. Todos tienen un lazo biográfico muy fuerte con la ciudad, ya sea porque nacieron aquí o viven en ella desde hace muchos años y han echado raíces. El promedio, sin contar a los que nacieron en Berlín, es de 12 años. Es distinto pasear por Kreuzberg con alguien que llegó hacen dos o tres años que con alguien que conoce a los tenderos del Mercado Turco, o que tiene familiares que escaparon a través del Muro. Los lazos emocionales con la ciudad no se pueden aprender. En el centro de nuestra oferta está la personalidad de nuestros guías, es decir, sus conocimientos combinados con el amor y compromiso con la ciudad. Para nosotros, Berlín es nuestra casa y no una escenografía que nos permite contar historias. Nosotros no queremos tan solo mostrar la ciudad, sino transformarla, vivirla y transmitirla. Entendemos nuestra tarea como trabajo de difusión de contenidos, digamos que casi educativa.

Consideramos que Berlin y su historia ofrecen la oportunidad de afrontar la historia del siglo XX y nuestro presente de una manera excepcional. Quienes apuestan por Vive Berlin, suelen afirmar que haber hecho el recorrido con nosotros, les cambió su forma de ver y entender Alemania, Berlín y en algunos casos la propia historia. Un ejemplo de nuestro compromiso con la historia de la ciudad, ha transformado una pequeña calle de Mitte para siempre. En 2017 se instalaron 6 piedras del tropiezo en honor a la familia de un cliente que nos acompañó a conocer Berlin hace unos años. Este proyecto trajo a 23 personas de 3 continentes, para recordar el inicio trágico de sus historias personales. Entre ellos, un superviente del Holocausto, de 90 años, que volvió a su Berlín natal y recorrió con nosotros los lugares de su infancia. Nuestros tours viven del deseo de mostrar nuestra casa y crear una experiencia vivencial. Estamos convencidos que nuestros backgrounds profesionales, nuestra experiencia profesional y vivencial, y nuestros lazos emocionales con la ciudad, nos hacen excelentes embajadores del Berlín de hoy. Somos, en nuestra diversidad cultural-profesional, berlineses auténticos.